Proyectos de Investigación

El cerebro social reactivo

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MÁS AMIGOS, MÁS COMUNICACIÓN, MÁS INTELIGENTES. ¿O ES AL REVÉS?

Para animales que viven en grupos pequeños, los costos de tener un gran cerebro son mayores que sus beneficios. Esta hipótesis se asoció con datos obtenidos de estudios de primates a principios de los 90s , pero ahora, 20 años después, la imagen es más complicada. Por un lado, el número de especies de primates para el que tenemos datos cerebrales y grupales ha aumentado a 238. Aunque los factores sociales aún parecen jugar un papel importante para un subconjunto de especies, para otros son los factores ecológicos los que han estado impulsando la presencia del cerebro grande. Por otro lado, la hipótesis de que la estructura del cerebro es modular ha quedado desacreditada y se puede ver más como una computadora de red que puede resolver problemas. En este proyecto, continuamos el modelado matemático de la hipótesis del cerebro social, pero con la visión de un concepto de cerebro social más reactivo. En particular, examinamos cómo los costos cambiantes de crear y mantener afiliaciones sociales que no sean familiares (tener amigos), tal como lo permiten las redes sociales y otras tecnologías digitales, afectan la capacidad humana para procesar problemas sociales complejos.

El cerebro social reactivo


Fig. El efecto de los parámetros de costo en el nivel de ruido óptimo de un agente individual: en algún rango de parámetros, es óptimo que el agente tenga un lenguaje menos e thanciente que los demás, pero en otro lugar la mejora es óptima.

 

PSICOLOGÍA SOCIAL

Tamas es parte del Social and Evolutionary Neuroscience Research Group (SENRG), Centro de Oxford dirigido por Robin Dunbar y que estudia el comportamiento humano. David-Barrett tiene un interés especial por las dinámicas de sincronía del comportamiento y el impacto de los aspectos evolutivos en la sociabilidad, para entenderlos usa herramientas desde el Big Data a la neurociencia.En la formulación original de la hipótesis del cerebro social (a mediados de la década de 1970) se postuló una relación entre el tamaño del cerebro y el tamaño del grupo en primates. Hoy, esa correlación es más débil y se plantea que es necesario mirar factores sociales y ecológicos.

 

Investigadores

Tamas David-Barret

Principal Researcher

PhD en Economía, Universidad de Londres.
MPhil en Economía, Universidad de Cambridge.
Social and Evolutionary Neuroscience Research Group, Oxford University.

 

Robin Dunbar

Antropólogo Evolucionista.

Director SENRG, Universidad de Oxford.

 

Productos

PAPERS

Dávid-Barrett, T., & Dunbar, R. I. M. (2013, August). Processing power limits social group size: computational evidence for the cognitive costs of sociality. In Proc. R. Soc. B (Vol. 280, No. 1765, p. 20131151). The Royal Society.

APARICIONES EN PRENSA

Study confirms social brain theory” – Reportaje BBC

 

Doctorado en Ciencias de la Complejidad Social UDD - En proceso de Evaluación - No Acreditado