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¿Quién hizo trampa?: un experimento social

El Profesor Raymond Duch, investigador de la Universidad de Oxford, se dedica a estudiar sobre “cheating” y qué variables conductuales se relacionan con las personas que tienden a hacer trampa. A través de la cede del Center for Experimental Social Sciences (CESS) en la Universidad de Santiago (USACH), participamos en la aplicación de uno de sus métodos experimentales en alumnos de pregrado de la Universidad del Desarrollo (UDD) para medir su comportamiento social..

¿Por qué la gente hace trampa a la hora de declarar sus impuestos? ¿Qué características poseen las personas que tienden a realizar estos trucos para no pagar? Para entenderlo, Raymund Duch – Director del Centro de Ciencias Sociales Experimentales, Official Fellow del Nuffield College de la Universidad de Oxford y uno de los más destacados investigadores experimentales en ciencias sociales del mundo – analiza el comportamiento centrado en el aspecto antisocial de las normas de quienes no ayudan a la redistribución: cheating.

En su trabajo estudia la relación entre impuestos y preferencias ciudadanas, lo que se inserta en el programa del CESS para generar investigaciones experimentales en las áreas de políticas públicas y economía para Chile y Latinoamérica, por medio de una alianza con la Facultad de Administración y Economía de la USACH. El Centro de Complejidad en Investigación Social (CICS), comprometido con promover y apoyar el uso de estos métodos, se sumó a este proyecto a través de la aplicación de un experimento social con los alumnos de pregrado de la UDD.

En el mundo 1.100 personas han participado, de las cuales 400 son chilenos y, de ellos, 84 son de nuestra universidad. Estudiantes de arquitectura, psicología, ingeniería, ciencia política y derecho participaron en ejercicios de toma de decisiones diseñados bajo los estándares del CESS. En grupos de 16 personas, jugaron de forma simultánea a través de tablets a cambio de una recompensa monetaria que dependía de las decisiones que tomaran en cada módulo.

El primero es “el juego del dictador”. Aquí, debían decidir con cuánto de los recursos que se les entregan se va a quedar y cuánto van a repartir a otra persona que no conocen. A una mitad del grupo le toca dar y a la otra mitad, recibir. Se espera que se envíe cero, pero en general lo que la mayor parte de la gente decide es entregar la mitad.

El segundo implica realizar sumas de números de dos dígitos. La cantidad de recursos que reúna dependerá de sus habilidades matemáticas, ya que se calcula por cada suma correcta. El promedio nacional son 9 respuestas buenas. Según lo que obtienen deben declarar su renta y, a eso, se le aplica un descuento (que puede variar entre el 10% y el 30%). En una primera ronda no hay auditoría y en la segunda, la posibilidad de que te toque ser auditado varía entre un 10% y un 20%.

En cuarto lugar está la prueba de aversión al riesgo: los participantes deben tomar 10 decisiones bajo riesgo para ver cuánto toleran y así, medir regresión. Esto va acompañado de un cuestionario sobre integridad, género, edad, etc.

Por último, hacen el juego de la verdad. Cada uno lanza un dado de forma anónima y declara qué número sacó en el dado. El premio es mayor por el número, por lo que el incentivo es a declarar siempre 6. Sin embargo, matemáticamente sabemos que distribución de todos los números es un sexto (por ser un dado no cargado) por lo que, si lo declarado es más, sabemos en qué proporción declararon un dato falso.

Esta serie de ejercicios permite identificar ciertas variables conductuales que se relacionan a con la trampa, como el aspecto antisocial de la trampa, y cómo éste varía según la tasa impositiva que se aplique.

Los alumnos que participaron destacaron lo interesante y entretenida que resultó esta experiencia, y declararon sus ganas de volver a participar en instancias “de este tipo”. Sin embargo, no todos estaban muy de acuerdo con el significado de este experimento: algunos señalaron que era para medir la toma de decisiones, mientras otros opinaban que se medían habilidades individuales y su capacidad de gestionar recursos.

El CESS también mantiene un compromiso para la divulgación del conocimiento que genera, por lo que también realiza actividades académicas y, actualmente, se encuentran abiertas las postulaciones para participar en el 5to International Meeting on Experimental and Behavioral Social Sciences (IMEBESS) que se realizará entre el 3 y 5 de mayo del 2018 en Florencia, Italia.